El escenario frente al mar y todas las canciones cantadas a pleno pulmón.
Una de esas noches que se quedan grabadas para siempre, con Leiva tocando en el Náutico de San Vicente, un lugar mágico donde la música y el verano se encuentran.
El collar del verano. Piezas de porcelana combinadas en tonos rojos y azules y un sol central.






